miércoles, 7 de junio de 2017

Trifolium rubens, una de las plantas más amenazadas de Madrid

En 2016 encontré una nueva población de Trifolium rubens en Madrid, en la localidad de la Sierra de Guadarrama de Bustarviejo (Baonza 2016), especie de la que sólo existía una cita en Madrid, del Valle del Paular de principios del s. XX (PAU,1926) y otra referencia anterior imprecisa para toda la provincia (CUTANDA, 1861; atribuirlo al municipio sería harto improbable). Es este un taxón del C, E y SW de Europa y Asia Menor, frecuente en las montañas del NE de España, rara en el centro (Muñoz et al. 2000, en Flora Iberica), tan rara como que del Sistema Ibérico "salta" a estas localidades de la Sierra de Guadarrama.

Distribución de Trifolium rubens en la Península Ibérica (Anthos.es, consulta en 7/06/2017, modificado: corregida la cita del valle del Paular, aparecía en 30TVL11 cuando es 30TVL22 y añadida la cita de 2016, en 30TVL42).

Como la cita de 2016 fue en verano, con la especie en fructificación, he vuelto en 2017 a ver la floración de esta espectacular especie. Como dato de interés puedo señalar que sólo he podido confirmar los 4 ejemplares que ví el año pasado.
Trifolium rubens, Dehesa Vieja de Bustarviejo, 3 de junio de 2017

La dehesa en que aparece en Bustarviejo no es muy distinta de otras de la Sierra de Guadarrama, aunque en sus robledales, roquedos y humedales (incluidos pilancones) destaca por al presencia de más flora de interés: Laserpitium eliasi, Epipactis helleborine, Allium schoenoprasum, Antericum liliago, Antirrhinum meonanthum, Geranium divaricatum, Festuca paniculata, Monotropa hypopitys, Potentilla rupestris, Pycreus flavescens, Isoetes velatum (Baonza et al. 2013, Baonza 2016, 2009, 2007), Ruscus aculeatus, Xiphion vulgare, Polygonatum odoratum, entre otras. Pero muchas de estas especies aparecen en rodales muy pequeños que hablan de la necesidad de prospección intensiva de estas dehesas que se han conservado como bosques "defendidos" (con explotación regulada) desde prácticamente la Edad Media.

lunes, 3 de abril de 2017

VIII Congreso de Sebicop

El congreso se celebrará en la Ciudad Universitaria de Madrid y durará tres días. Se organizará una excursión a la sierra de Guadarrama, visitando el Parque Nacional y otros recursos de interés en la conservación de la flora amenazada.
Sebicop

jueves, 16 de febrero de 2017

Guía de plantas vasculares del Parque Nacional


Acabamos 2016 con una reseña sobre las publicaciones del año y tengo que empezar 2017 con otra reseña, en este caso un libro del OAPN "Flora silvestre del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama", de Javier María García López y Carmen Allué Camacho. Es una guía bastante completa, que en sus 623 páginas recoge en su parte principal fotografía y breve descripción de 956 plantas de un catálogo de 1351 especies para el Parque Nacional y su zona periférica de protección. Se añaden capítulos introductorios sobre el espacio, su vegetación y flora de interés. El único pero es que carece de claves con lo que para llegar a una especie hay que ir ya orientado o revisar todas ellas, pero en cualquier caso muy útil para identificar la mayor parte de las especies.

FLORA SILVESTRE DEL PARQUE NACIONAL DE LA SIERRA DE GUADARRAMA

Contestando a un comentario a la entrada (4/04/2017), es destacable que en poco tiempo hemos pasado de no tener casi ninguna guía destacable a tener varias en cierto modo complementarias (ninguna completa al 100%) y en general muy bien ilustradas: la guía del Sistema Central (Luceño et al. 2016), con más texto sobre el medio y otros aspectos ecológico-evolutivos, claves para toda la flora vascular orófila (por encima de 1700m) y con datos sobre flora no vascular, flora fúngica y fauna; ésta guía, específica de la Sierra de Guadarrama, sin claves para todas las especies pero con 956 plantas ilustradas y descritas para un catálogo que realmente, cogiendo las zonas basales, supera las 2000; y en Madrid la guía de flora de Javier Grijalbo (2016), sin descripciones ni clave (salvo algunos géneros de árboles y/o arbustos) pero con fotografías (a veces varias) y mapas de distribución de 1478 taxones de toda la provincia. Todas recomendables y si por presupuesto uno se ve limitado la elección es más difícil y tendrá que tener en cuenta el ámbito más pateado por uno, precio, etc.

Para corregir algunas erratas, de las poquísimas detectadas, puedo apuntar que los Cheilanthes hispanica citados de la Sierra de Guadarrama, particularmente de la Pedriza y la Sierra del Rincón (Rivas-Martínez & Sáenz de Rivas 1971, etc. recogido en Grijalbo 2016 y García & Allué 2017) corresponden realmente a Ch. tinaei (Rivas-Martínez et al. 1981); la fotografía atribuida a Salvia verbenaca (en García & Allué 2017) corresponde realmente a Salvia pratensis, especie propia de zonas más norteñas; o las omisiones de la flora calcícola guadarrámica (incluida la de los mármoles orófilos) en la guía del Sistema Central. Pero tengo que añadir que estas obras dejan anticuado a mi propio catálogo de la Sierra de Guadarrama, que tendré que actualizar cuanto antes. Disfrútenlas.

domingo, 25 de diciembre de 2016

Publicaciones de 2016

A punto de terminar el año, podemos destacar los artículos más relevantes aparecidos durante el mismo.

Dentro de la taxonomía ha habido algunos cambios en la clasificación de las especies de la Sierra de Guadarrama. Por ejemplo el rarísimo Carex furva señalado en Peñalara (según conteos recientes aquí sólo 7 individuos) y otras montañas de la Península Ibérica, se han definido como de una especie nueva, C. lucennoiberica, quedando la primera restringida a Sierra Nevada, donde ambas especies se hibridan (Maguilla & Escudero 2016). Otra especie nueva es Pilosella segoviensis, descrita de la Sierra de Ayllón e intermedia entre las piloselas peleteriana/vahlii (Mateo 2016), género complejo donde se han descrito numerosas especies después del borrador para Flora Iberica (Mateo 2007). Una corrección taxonómica es aceptar para las Androsace vitaliana del Sistema Central la subespecie assoana y la variedad  centriberica, aunque no se ha comprobado si la población guadarrámica se ajusta a tal taxón (Dixón et al. 2016).

Dentro de las novedades corológicas destacan las nuevas especies o poblaciones para este ámbito como Sideritis lanata (Corro & Izuzquiza 2016); Carex depauperata, Circaea lutetiana, Echium boissieri, Elymus obtusiflorus, Festuca paniculata subsp. multispiculata, Geranium divaricatum, Hesperis laciniata, Hieracium andurense, Rosa ostensa, Secale montanum, Thapsia nitida y Trifolium rubens (Baonza 2016); Ophioglossum azoricum y Elatine alsinastrum (Ferrero et al. 2016); Secale strictum (=S. montanum) y Eragrostis mexicana (Hernández 2016), o Erigeron alpinus y Fritillaria caballeroi, citadas de la Sierra de Guadarrama en la guía del Sistema Central (Luceño et al. 2016). Sideritis lanata, Elymus obtusiflorus y Eragrostis mexicana pertenecen al grupo de las alóctonas naturalizadas. El resto de novedades, incluidas las taxonómicas, serían en su mayor parte especies de interés conservacionista, no todas recogidas en el trabajo de este año sobre la misma ya reseñado (Baonza 2016).

Un trabajo que todavía no he leído es una guía de la flora madrileña (Grijalbo 2016) y que parece de gran interés.

Se han realizado nuevos estudios ecológicos en la Sierra de Guadarrama, algunos que prosiguen líneas muy fructíferas, como sobre la autoecología de las plantas de alta montaña en la Sierra Guadarrama (Lara et al. 2016, 2 trabajos aceptados); o sobre los pastizales de la Sierra (Rota et al. 2016). Un tema que empieza a deparar sorprendentes y preocupantes resultados es la contaminación por ozono troposférico que padecemos (Elvira et al. 2016).

Relación de nuevos trabajos

Baonza Díaz, J. 2016. Algunas citas de flora vascular de interés de la Sierra de Guadarrama (Madrid). Flora Montiberica 65: 44-47.

Corro, M. del. & A. Izuzquiza. 2016. Primera cita de Sideritis lanata L. (Labiatae) en la Península Ibérica desde 1928. BVnPC, 5(64): 19-25.

Dixon CJ, Gutermann W, Schönswetter P, Schneeweiss GM (2016) Taxonomy and nomenclature of the polymorphic European high mountain species Androsace vitaliana (L.) Lapeyr. (Primulaceae). PhytoKeys 75: 93–106.https://doi.org/10.3897/phytokeys.75.10731.

Elvira, S.; I. González-Fernández, R. Alonso, J. Sanz & V. Bermejo-Bermejo 2016. Ozone levels in the Spanish Sierra de Guadarrama mountain range are above the thresholds for plant protection: analysis at 2262, 1850, and 995 m a.s.l. Environ. Monit. Assess. 188: 593.

Ferrero, L.M., L. Medina, J. Baonza & C. Aedo. 2016. Ophioglossum azoricum C. Presl y Elatine alsinastrum L. en la Comunidad de Madrid. Acta Botanica Malacitana 41: 255-257.

Grijalbo, J. 2016. Flora de Madrid. 384 pp. reseña.

Hernández Palacios 2016. Observaciones sobre gramíneas del centro de la Península Ibérica. Acta Botanica Malacitana 41: 268-276.

Lara-Romero, C., de la Cruz, M., Escribano-Ávila, G., García-Fernández, A. and Iriondo, J. M. (2016), What causes conspecific plant aggregation? Disentangling the role of dispersal, habitat heterogeneity and plant–plant interactions. Oikos. doi: 10.1111/oik.03099.

Lara-Romero, C., García, C., Morente-López, J. and Iriondo, J. M. 2016. Direct and indirect effects of shrub encroachment on alpine grasslands mediated by plant-flower-visitor interactions. Funct Ecol. Accepted. doi:10.1111/1365-2435.12637.

Maguilla E, Escudero M (2016) Cryptic Species Due to Hybridization: A Combined Approach to Describe a New Species (Carex: Cyperaceae). PLoS ONE 11(12): e0166949. doi:10.1371/journal.pone.0166949.

Mateo Sanz, G. 2016. Novedades sobre el género Pilosella Hill (Asteraceae, Lactuceae) en España, II. Flora Montiberica 62: 18-26.

Rota, C., Manzano, P., Carmona, C. P., Malo, J. E. and Peco, B. (2016), Plant community assembly in Mediterranean grasslands: understanding the interplay between grazing and spatio-temporal water availability. J Veg Sci. doi:10.1111/jvs.12470.

jueves, 20 de octubre de 2016

PACMA desprecia las plantas

El partido animalista PACMA ha logrado que el juzgado número 32 de lo Contencioso-Administrativo de Madrid haya suspendido de forma cautelar el plan del Gobierno regional madrileño de abatir ejemplares de cabra montés en la Sierra de Guadarrama, que se iba a poner en marcha precisamente ayer 19 de octubre. Sin llegar a cuestionar el objetivo del plan (reducir la población de cabra montés) ha iniciado una campaña cargando los términos (p. ej.: "La Comunidad de Madrid quiere masacrar las cabras de Guadarrama"; "Paralizada la matanza de cabras en Madrid por la denuncia de PACMA"). Siguiendo esta tendencia a exagerar los titulares, valga el que uso en esta entrada.

Sin entrar en evaluar el plan, que he de reconocer que no conozco en detalle (no se informa en la página del Parque Nacional por ejemplo ni en la de Ecologistas en Acción, que parece que se opusieron al plan durante la aprobación en el patronato) y que parece que ellos mismos no cuestionan el objetivo final de controlar la población de cabras al proponer medidas alternativas, si quiero comentar la visión sesgada y fundamentalista de PACMA.

No vamos a cuestionar la necesidad de evitar un sufrimiento innecesario a los animales, particularmente a los que criamos (todos hemos visto imágenes de una crueldad infinita que repulsan a cualquiera) pero el buenismo que quieren imponer les impide ver el conflicto y no prestar atención a la principal parte perjudicada en esta historia: la flora y vegetación amenazada de extinción (así reconocida por la legislación) existente, de momento, en el Parque Nacional (ver por ejemplo entrada del 25/12/2015), y para las que la reducción de la población de ungulados es acuciante. Ni lo ven ni quieren verlo, no publicando comentarios en su página como uno que les hice ayer mismo y supongo que no será por el único "exabrupto" que les dirigí, de estar en la inopia (y reconozco que no era necesario). Muy sensibles ellos. Conflictos similares se han repetido en otros lugares como Baleares y Canarias (Conservación Vegetal 20).

Como decía no parece fácil recavar información del plan salvo lo publicado en los medios, que mayoritariamente dicen poco más que la propia denuncia de PACMA. Algo mejor en El Confidencial (incluidas algunas opiniones de lectores, muy distintas a las incluidas en la página de PACMA), donde se señalan las principales sombras del plan como ocultismo (aquí voy a tener que darles la razón) o la señalada por José Luis Díaz Cuadrado, representante sindical de los agentes forestales: la peligrosidad de la medida.

Según el plan de gestión de la especie, ahora suspendido y presentado en febrero, la captura afectaría al 70 por ciento de la población en cinco años, lo que supondría reducir los 4.000 ejemplares actuales a 1.300, es decir, abatir entre 500 y 700 cabras al año hasta 2020 (según cuenta Onda Cero). Lo que no parece poner en riesgo de extinción a las cabras, más si tenemos en cuenta la capacidad reproductiva y adaptativa de la especie: los 4.000 ejemplares de este año proceden de unas 70 cabras introducidas por la mano humana en la década de los 90. Extinción a la que yo mismo me opondría.

PACMA se opone a cualquier método de control poblacional que implique la muerte de animales e insta a las autoridades a poner en marcha métodos de control éticos y compatibles con los derechos de los animales, con medidas como: facilitar la expansión natural y dispersión de la especie, empleo de métodos anticonceptivos, traslado de los animales a hábitat similares, respeto y protección de las poblaciones de depredadores como los lobos, gestión de las especies vegetales protegidas…(PACMA).

De lo que dicen deducimos que se oponen a que se maten animales sólo por el hombre, lo que ya de por si parece algo paradójico, situándonos/se en otra esfera del mundo natural (¿no somos también animales?, independientemente de la ironía que se puede sacar). Lo de favorecer la expansión natural parece absurdo, pues es eso precisamente es lo que ya está ocurriendo y si se favorece (traslado de individuos) ya no será natural. Además lo de exportar el problema a otros sitios donde las cabras se encontrarán sin control (o se controlarán mediante la caza) no parece muy oportuno. Lo de esperar a que el lobo las controle (parece que en Segovia así ha ocurrido) no tiene en cuenta la propia conflictividad del lobo, que éste podría preferir presas más mansas o fáciles de capturar (ganado), ni cuanto tiempo haría falta. Tiempo que las plantas amenazadas igual no tienen. Y hablando de las plantas, las últimas en ser mencionadas, precisamente controlar la población de cabras es una importante medida de gestión de las especies vegetales protegidas, una de las pocas medidas de conservación de flora amenazada promovida por una administración que poco hace por ellas.  Y hablamos de extinción de especies, no de individuos completamente reemplazables. Afortunadamente no parecen afectadas las escasas especies endémicas estrictas de la Sierra de Guadarrama, si no, estaríamos hablando de miles de años de evolución arrojadas al buche de unas cabras descontroladas.

Otras medidas como la de empleo de métodos anticonceptivos, aparte de retrasar la solución del problema unos cuantos años, necesitan aportar datos de su viabilidad económica (en el fondo todas las medidas) pues si suponen un incremento considerable ¿de donde sacar los fondos?, ¿como evitar que se saquen recortando el escaso presupuesto de otras medidas de conservación de la naturaleza?.

En fin el tema da para mucho debate, y tal vez se debería haber producido antes, y también antes se debería haber afrontado el problema para reducir su gravedad (¿no se previó en el plan de introducción de la especie?), pero no se deben evitar soluciones prácticas por opiniones fundamentalistas: más que zoófilos, en su acepción literal de amantes de los animales, sería más adecuado tildarles de zoólatras o adoradores de los animales, pero desde luego no amantes de la naturaleza, dada su sesgada visión profauna, aunque también con clases: no se mencionan a los posiblemente beneficiados carroñeros y depredadores oportunistas.

viernes, 7 de octubre de 2016

SOS Parque Natural Segovia

Campaña contra los nuevos caminos de concentración parcelaria en el Parque Natural de la Sierra de Guadarrama (Segovia). Increíble que en un Parque Natural se hagan este tipo de actuaciones contra la flora, vegetación, paisaje y patrimonio cultural. En Madrid tampoco van a la zaga este tipo de actuaciones, aunque son más raros los nuevos trazados. Es práctica habitual convertir las vías pecuarias en cuasi autopistas (pistas de dos carriles), como por ejemplo en la Cañadad Real Segoviana a su paso por Bustarviejo, Valdemanco, Lozoyuela... y eso que supuestamente está prohibido circular por ellas salvo a vehículos autorizados. Este tipo de actuación incluso se ha realizado en las cínicamente llamadas "vías verdes" como la del Lozoya, en la que se desbrozaron incluso especies catalogadas para su ampliación, cuando su supuesto fin era el senderismo. Es claro que muchos caminos requerirán obras de consolidación para mantener su transitabilidad, pero sobredimensionar las plataformas e introducir profundas cunetas por sistema parece una forma de hacer carreteras encubiertas, por lo menos con el mismo impacto, por lo que deberían tener estudio de Impacto Ambiental y justificada viabilidad económica por lo menos.

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martes, 4 de octubre de 2016

La salvación de los montes de Valsaín de la desamortización

Se ha publicado un artículo que relata como la mayor parte de los Montes de Valsaín, tal vez el bosque más emblemático de la Sierra de Guadarrama, se salvó de las desamortizaciones del s. XIX. Una crónica a caballo entre la gestión forestal y las políticas de conservación (la contra desamortización promovida por el incipiente cuerpo de ingenieros de montes), que nos habla también de como la corrupción ha sido una lacra para el interés general y particularmente la conservación de la naturaleza:

Ignacio Pérez-Soba Díez del Corral 2016. Los montes del Real Patrimonio y la desamortización (1811-1879). Revista de Administración Pública 199: 93-152.

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