lunes, 3 de febrero de 2020

Humedales de la Sierra Norte de Madrid

En este día de los humedales de 2020, me permito colocar un informe sobre los humedales de la Sierra Norte madrileña que presenté durante la fase de información pública para la elaboración del Plan Integral de Recuperación y Conservación de los Ríos y Humedales de la Comunidad de Madrid. Este plan ha deparado dos documentos: el Plan de actuación sobre humedales catalogados de la Comunidad de Madrid (enero 2018, borrador) y la Estrategia de Recuperación y Conservación de los Ríos de la Comunidad de Madrid (febrero 2018). Además parece que se está estudiando la ampliación del catálogo. Es de notar que muchos de estos humedales, tanto los ya catalogados como los propuestos a catalogar por diversas entidades, son humedales artificiales, donde prima su interés (ornito)faunístico, ignorando los más interesantes humedales naturales (lagunas temporales mediterráneas, turberas). Muy significativo es que en la ficha sobre la Laguna de Valdemanco, en el primero de los documentos, se resuelva que su estado ecológico es "malo", pues al muestrearse cuando estaba seca los indicadores usados para determinar el estado ecológico no se aplican. Obviamente mala es la metodología (o su aplicación obtusa) usada para caracterizar un humedal estacional.

En fin aquí va el texto que les adjunté y veremos si se tiene en cuenta para ampliar el catálogo [se ha omitido la localización exacta de los humedales destacados] :

SOBRE LOS HUMEDALES DE LA SIERRA NORTE DE MADRID

Jorge Baonza Díaz, 29 de abril de 2018


Uno de los problemas que enfrenta cualquier plan o estrategia de gestión o conservación en Madrid es la mala cartografía de los hábitats o de la vegetación disponible. El problema no se aborda convenientemente pues los estudios cartográficos generalistas se basan mucho en la fotointerpretación y poco en el trabajo de campo que realmente permite caracterizar los hábitats. Esto es particularmente señalado en dos importantes tipos de hábitats de humedales por su pequeño tamaño: las lagunas o humedales temporales mediterráneos y las turberas, que por sus pequeñas dimensiones han pasado desapercibidas o englobadas dentro de otros hábitats más extensos (generalmente pastizales). Incluso siendo hábitats de Interés Comunitario prioritario, ni siquiera se han considerado bien en los LICs, ahora ZECs, por la falta de estudios específicos, por lo que la representación de los mismos ha sido minusvalorada e incluso “tergiversada” cuando se consideran que son buenas manifestaciones del primero las orillas de los embalses artificiales, hábitats con pobres y peculiares comunidades vegetales, distinta de la característica del hábitat de interés comunitario y sin la fauna característica. En el caso de los ríos el problema afecta a los cauces menores (arroyos) peor estudiados que los ríos pero que pueden presentar comunidades bien conservadas frente a los ríos, generalmente más alterados.

Otro de los problemas para la valoración de los espacios es la ausencia de una normativa actualizada y específica. El catálogo regional de espacies amenazadas, establecido por Decreto 18/1992, está muy anticuado (para la flora vascular, véase por ejemplo Baonza 2016, Martínez et al. 2017) y no existe un catálogo de hábitats de interés regional que corrija la aplicación de la directiva 92/43/CEE a estas escalas. Así esta directiva y su transposición a escala nacional enfrenta graves inconsistencias como priorizar hábitats abundantísimos como los pastizales mediterráneos frente a los abedulares por ejemplo.

Algunos antecedentes  importantes para el estudio de los humedales madrileños serranos son:

- La vegetación de ribera de los ríos carpetanos de la cuenca del Jarama (Lara & cols. 1996), aunque falta inventarios de la mayoría de arroyos.
- Los humedales de la vertiente madrileña de la Sierra de Guadarrama (García 2008), donde se incluyen criptohumedales (sin lámina de agua libre) pero con poca atención a las lagunas más temporales por analizar sólo la vegetación perenne.
- El inventario de los ecosistemas acuáticos leníticos del antiguo Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares (García 1994), que aunque de una zona colindante a la Sierra Norte, revela como un proyecto específico permite detectar gran parte de estos hábitats, aunque es muy pobre la descripción de la vegetación y fauna.
- La descripción de la vegetación de los pilancones pluviales (Baonza 2009), primer estudio de este peculiar tipo de laguna temporal mediterránea, sobre roquedos, en la región.

Por este motivo se apuntan aquí algunos humedales naturales de la Sierra Norte que han pasado desapercibidos y presentan algunos problemas de conservación a veces por sobrepastoreo (aunque cierto pastoreo parece necesario para su conservación) y, por ser ignoradas en PGOUs, en algún caso serios riesgos de amenaza de urbanización o instalación de infraestructuras. Hay que señalar que no es una relación exhaustiva a falta de estudios específicos. Apenas se señalan algunas charcas, temporales o permanentes, derivados de la extracción de áridos o rocas. Solo si son cercanos a humedales naturales. Desde el punto de vista de la flora y vegetación estos humedales artificiales suelen tener un interés muy limitado, por falta de madurez o por su mayor profundidad y orillas abruptas, carecen de las comunidades más características de los humedales temporales mediterráneos.

Lagunas estacionales mediterráneas

Laguna de Valdemanco: laguna ya incluida en el catálogo de humedales madrileños, destaca la presencia de Juncus heterophyllus o Eleocharis quinqueflora (Baonza et al. 2013), juncal de Schoenoplectus lacustris en la zona más profunda, orillas con comunidades de Isoetes velatum, etc. Cerca  se haya una charca por extracción de áridos de interés para anfibios.

Laguna de Villavieja. Incluible en el hábitat 3160 lagos y estanques distróficos naturales, con la principal población conocida en la Sierra Norte de Utricularia australis, también con Juncus heterophyllus (Fernández 1988) su estado de conservación actual se desconoce, afectada por sobrepastoreo y urbanización (contigua a la urbanización del Tercio de la Laguna).

Las Lagunas de Navalafuente. Someras lagunas con comunidades de Isoetes y donde se ha destacado la presencia de Eryngium galioides e Isoetes setaceum (Baonza et al. 2013). Se hayan colindantes con zonas urbanizadas e incluso afectadas por la realización de instalaciones deportivas.

Laguna de El Enebral  en El Vellón: una de las mejores praderas de Isoetes (I. velatum, I. setaceum) de la zona (Baonza et al. 2013).

Laguna de Navalmadero en Bustarviejo, laguna temporal con una importante población de Eleocharis uniglumis, única localidad confirmada para la especie en la región (Baonza et al. 2013).

Los pilancones pluviales, frecuentes en los principales afloramientos graníticos y a veces gneisicos, a veces con comunidades vegetales diversas según la dimensión del sedimento y la profundidad que alcanzan: desde comunidades de Crassula vaillanti a praderas de Isoetes velatum o comunidades enraizadas pero flotantes de Callitriche brutia y/o C. stagnalis (Baonza 2009). Las mejores manifestaciones de la Sierra Norte se hayan en Bustarviejo: Peña Ladrón (30TVL4120), entorno de Peña el Búho y del Cancho Bajero (30TVL4121), El Berrocal (30TVL4222) y Valdemanco (30TVL4426). También de interés en Guadalix (30TVL4110, 4210 y 4209), La Cabrera (30TVL4924), Lozoyuela (30TVL4526), Madarcos (30TVL5343) y Puentes Viejas (30TVL5241).

Laguna de la dehesa de Ana Gutiérrez en Prádena del Rincón: única laguna natural de la Sierra del Rincón, de carácter estacional, presenta comunidades de Alopecurus aequalis, etc.

Otras lagunas sin datos publicados pero que presentan comunidades vegetales de interés (como praderas de Isoetes) son: Lagunas de Matatorejo en la Dehesa de Roblellano (tres cubetas por lo menos) y lagunilla de la Dehesa Boyal (al N además algunas cubetas por extracción de arena) de La Cabrera; laguna de Navalengua en Bustarviejo; los Lagunazos de Cabanillas de la Sierra, muy amenazados por urbanización; lagunas en la nava entre Guadalix y Navalafuente (30TVL4316 y alrededores). Fuera de la Sierra Norte, en Colmenar Viejo y junto al casco urbano se ha encontrado un lagunazo con Myosurus minimus, especie rarísima en Madrid.


Turberas

Turbera de Los Trampales de Rascafría
La mejor turbera de la región no esta incluida en ningún parque o reserva natural (si en el ZEC de la Sierra Norte) a pesar del gran valor que presenta, destacando Epipactis palustris, Menyanthes trifoliata o Eriophorum latifolium (Fernández 1988, Baonza et al. 2006, ver: https://florasierraguadarrama.blogspot.com.es/2012/09/turbera-de-los-trampales-de-rascafria.html). Se encuentra amenazado por la extracción de agua para el abastecimiento de la urbanización adyacente y drenajes laterales de caminos y prados.

Turbera de El Badén de Bustarviejo (30TVL3921), con interesantes poblaciones de Eriophorum latifolium, Potamogetom polygonifolius y Utricularia minor (Baonza 2007). En entorno hay algunos charcos temporales mediterráneos.

Turberas de Canencia entorno al Prado del Toril (30TVL3323), Collado Cerrado-Puerto de Canencia (30TVL3625 y menormente en 3624), Collado Abierto (30TVL3825) y laderas de Cabeza Cervunal en Canencia (30TVL4026) y Garganta de los Montes (30TVL4126) con interesantes poblaciones de Potamogetom polygonifolius y/o Utricularia minor entre otra flora turbosa (Baonza 2007 y datos inéditos).

Zona turbosa (“mire de transición”) de la cabecera del Arroyo Carretas en Valdemanco: Tenía una una importante población de Menyanthes trifoliata (Baonza et al. 2003, 2007), muy menguada en la actualidad y con fuerte colonización por sauces.

Turberas de las Tollas del Berrueco (30TVL4926), donde destaca la presencia de Eleocharis multicaulis, única localidad confirmada para la especie en la región (Baonza et al. 2013) y Potamogetom polygonifolius y Utricularia minor entre otra flora turbosa (Baonza 2007).

Turberas del entorno del puerto del Cardoso en Montejo de la Sierra (30TVL5849), con flora turbosa frecuente como Drossera rotundifolia o varios Carex spp.

Enclaves higroturbosos de La Puebla de la Sierra (30TVL6136, 30TVL6135, 30TVL6236 entre otras): pequeños enclaves dispersos entre jarales con especies como Eleocharis quinqueflora, Lobelia urens, Drosera rotundifolia y Spirantes aestivalis.

Arroyos de interés

En la Sierra Norte de Madrid se encuentran algunos arroyos de gran interés florístico, destacando los que tienen alisedas (hábitat de Interés Comunitario prioritario) como:

Arroyo del Valle y afluentes principales (Bustarviejo, Miraflores): único arroyo de la región que cuenta con alisedas en zonas bajas y medias y abedulares en tramos medio altos, además de numerosas especies amenazadas en la región como Corylus avellana, Viburnum opulus, Geum rivale, Primula acaulis, Astrantia major (Baonza et al. 2013) etc. Las alisedas se han visto afectadas aparentemente por vertidos sin depurar de instalaciones ganaderas en Bustarviejo y Miraflores.

Arroyo Gargüera (Bustarviejo Navalafuente): a pesar de recibir las aguas poco depuradas de Bustarviejo, presenta interesante aliseda aguas abajo de la depuradora mencionada, con viejos ejemplares.

Arroyo Albalá (Valdemanco, Navalafuente, Cabanillas de la Sierra): Muy interesante aliseda. Problemas con vertidos no depurados de Valdemanco y arrastre de sedimentos de canteras contiguas de la misma localidad.

Arroyo Jóbalo (Lozoyuela, Puentes Viejas, El Berrueco): Otra importante aliseda en su tramo bajo y fresnedas en el medio alto.


Referencias

Baonza Díaz, J. 2016. Flora vascular de interés conservacionista en la Sierra de Guadarrama. Algunas consideraciones previas. Conservación Vegetal 20: 13-16.

Baonza, J. 2009. Vegetación de las pilas o pilancones de La Sierra de Guadarrama y La Serena (España). Anales del Jardín Botánico de Madrid 66(1):109-129.

Baonza, J. 2007. Algunas plantas raras en la Comunidad de Madrid. Nuevas citas y revisión corológica. Botanica Complutensis 31: 87-95.

Baonza, J.; L. Medina y O. Montouto. 2006. Conservación de una planta medicinal y de turbera, Menyanthes trifoliata, en España y en la Comunidad de Madrid. Conservación Vegetal 10:11-13.

Baonza, J., L. Medina & O.M. Montouto González. 2003. Cartografía corológica ibérica. Aportación 125. [Menyanthes trifoliata L.]. Botanica Complutensis 27:165-215.

Fernández González, F. 1988. Estudio florístico y fitosociológico del Valle del Paular (Madrid). Tesis doctoral, Fac. Biología, Universidad Complutense de Madrid.

García Avilés , J. 1994. Ecosistemas acuáticos leníticos del Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares. Inventario y tipificación. Serie Documentos nº 13. Centro de Investigaciones Ambientales de la Comunidad de Madrid. 111 pp. + anexos.

García Sánchez-Colomer, M. 2008. Medio abiótico, composición florística y diversidad en humedales montanos mediterráneos (Sierra de Guadarrama). CEDEX. Madrid. 275 pp.

Lara, F., Garilleti, R. & Ramírez, P. 1996. Estudio de la vegetación de los ríos carpetanos de la cuenca del Jarama. CEDEX. Centro de Estudios de Técnicas Aplicadas. 270 pp. Madrid.

Felipe Martínez García, Claudia Fuentes Fernández, Ignacio Ramos Gutiérrez y Juan Carlos Moreno Saiz. 2017. Revisión del catálogo de flora Protegida de la Comunidad Autónoma de Madrid. Conservación Vegetal 21: 18-19.


domingo, 25 de noviembre de 2018

Concluye el proyecto de evaluación del cambio global en la flora de los robledales

Se ha terminado formalmente (queda pendiente análisis más completo y publicación de resultados) el proyecto "El cambio climático y la composición florística de los hábitats: ¿ha habido ya cambios en el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama" que se ha centrado en valorar el cambio en la composición florística de los robledales de Quercus pyrenaica, o rebollares, como se señaló en una entrada anterior. Se auna así el interés de evaluar la incidencia del cambio climático en zonas de montaña y en bosques, particularmente en estos bosques de carácter submediterráneo y cuyas principales masas mundiales se encuentran en España.

La propuesta propone detectar el cambio producido en estos bosques mediante el estudio de la variación en la composición florística del cortejo, aprovechando el valor indicador de las plantas vasculares de la variación climática (recordemos que los pisos de vegetación se definen por la variación de las comunidades vegetales) y tal vez de otros fenómenos asociados al cambio global como la creciente nitrificación de los ecosistemas. A tal fin se han repetido unos 30 años después los inventarios que realizó Federico Fernández González, dentro de su tesis sobre flora y vegetación del valle del Paular (Fernández 1988, parte publicada en 1991), el estudio más completo sobre estos bosques en la Sierra de Guadarrama. 


El resultado principal encontrado, de momento, ha sido una reducción en algunas especies especialistas (nemorales) como las gramíneas Melica uniflora o Brachypodium sylvaticum, y el incremento en cobertura de algunas pratenses como los tréboles (Trifolium pratense, T. repens).

Un resultado colateral ha sido el hallazgo de nuevas especies para la flora madrileña (Linaria repens, Verbascum lychnitis, Pisum sativum subsp. elatius) y nuevas localidades para especies muy raras (Pyrola minor, Ranunculus valdesii, Rosa coriifolia, etc.),  lo que habla de la necesidad de seguir estudiando la flora existente en el Parque Nacional y su zona periférica de protección.


Referencias

Informe en SEBiCoP.
Baonza Díaz, J. 2018. El cambio climático y la composición florística de los robledales de Quercus pyrenaica de la Sierra de Guadarrama. Conservación Vegetal 22 [en prensa].

Reseña en la página del Parque Nacional.

Este trabajo amparado por SEBiCoP se realizó con el apoyo del Ministerio de Transición Ecológica a través de la Fundación Biodiversidad, en su convocatoria sobre estudios relacionados con los impactos del cambio climático 2016, con la colaboración del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama de la Comunidad de Madrid.



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domingo, 26 de agosto de 2018

Chaetonychia cymosa (L.) Sweet


Para reparar un poco que tengo algo algo abandonado el blog, voy a dedicar la entrada a una minucia poco conocida de la que he encontrado nuevas poblaciones este verano: Chaetonychia cymosa (se lee "kaetonikia kimosa"). Por no aparecer, no aparece en las recientes guías de Madrid, Sistema Central ni Parque Nacional (Grijalbo 2016, Luceño et al. 2016 y García & Allué 2016).

Chaetonychia cymosa es una pequeña planta (hasta 7 cm altura) de la familia de las cariofiláceas, propia de suelos silíceos descarnados con algo de encharcamiento invernal, aunque de desarrollo relativamente tardío para su diminuto porte, por lo que se la observa viva hasta entrado el verano. Otros pequeños terófitos (plantas anuales) con los que convive (Juncus capitatus, Radiola linoides, etc.) aparecen por esas fechas ya completamente secos.

Chaetonychia cymosa. Lozoyuela, 29/07/2018.


Se trata del único representante del género, de ahí su original aspecto, aunque en obras antiguas se incluía en el género Paronychia. Es propio de la región Mediterránea occidental y en la Península Ibérica aparece dispersa igualmente por la zona oeste (Soriano 1990, en Flora Iberica). Está más citada en Madrid de lo que señalé en 2015: 29 citas recoge la tesis sobre flora de las bases de datos de Madrid (Martín 2016). Muchas más citas que las recogidas en las bases de datos en internet (anthos.es, gbif.org) a las que hay que sumar la propia de La Puebla (Baonza et al. 2015). En Segovia anthos.es la señala en Becerril (Mayor 1975) y Cantalejo (Romero & Rico 1989). Aparece por zonas basales de la sierra, incluido el actual Parque Nacional en La Pedriza (Ruiz et al. 1982), y en zona de arcosas de la campiña. No parece superar los 1250 m en la sierra de Guadarrama.

sábado, 26 de mayo de 2018

Los robledales de la Sierra de Guadarrama: ¿ha cambiado su composición florística con el cambio global?

Se ha iniciado un proyecto de investigación para evaluar si el cambio climático ya ha afectado a los hábitats naturales, particularmente si ha habido un cambio en la composición florística de los robledales del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama y su entorno.Lo ha presentado SEBiCoP con el apoyo de la Fundación Biodiversidad, del Ministerio para la Transición Ecológica, y del Centro de Investigación, Seguimiento y Evaluación del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama de la Comunidad de Madrid. El proyecto se enmarca en el tratamiento científico de los riesgos e impactos del cambio climático en las comunidades naturales, junto con su seguimiento, mejorando el conocimiento de los componentes y la evaluación de su estado de conservación. La propuesta propone detectar el cambio producido en los principales hábitats de la Sierra de Guadarrama mediante el estudio de la variación en la composición florística de las comunidades vegetales. A tal fin se están repitiendo los inventarios sobre los robledales del Valle del Paular (Fernández 1988) para detectar cambios en los cortejos de flora vascular acompañante. Se pretende aprovechar el valor indicador de las plantas vasculares de la variación climática (recordemos que los pisos de vegetación se definen por la variación de las comunidades vegetales) y tal vez de otros fenómenos asociados al cambio global como la creciente nitrificación de los ecosistemas. 

Pisos de vegetación del Valle del Paular:
Peñalara desde Rascafría

Esta aproximación al fenómeno del cambio global contaría con la ventaja de obtener resultados desde el primer año del proyecto, frente a otro tipo de propuestas, como la instalación de parcelas para su seguimiento futuro, que requiere de financiación a largo plazo y hace incierta su viabilidad. Por contra, se enfrenta a la mayor dificultad de interpretación de las posibles variaciones en la composición de las comunidades y a las limitaciones temporales del proyecto, a finalizar los trabajos de campo en junio de 2018.

De la revisión efectuada desde el inicio del proyecto (diciembre de 2017) se ha seleccionado evaluar el cambio en la composición florística de los robledales de Quercus pyrenaica. Son estos los principales bosques de la Sierra de Guadarrama, propios del piso medio (suprasubmediterráneo), caducifolio, propio de las montañas silíceas del occidente del Mediterráneo y hábitat de interés comunitario. Otros autores ya han estudiado con una metodología semejante el cambio en los pastizales de cumbre (Jiménez et al. 2014).


jueves, 22 de marzo de 2018

Sobre el debate de la ladera del Mosquito

(Para ver anuncio y participantes ver la entrada anterior)

Realmente hubo poco debate, al principio incluso alguno se dedicó a reventarlo, desde la propia mesa de ponentes, sin que fuera justificación que desde los organizadores no se hubiera avisado a los ponentes del sector forestal de que había hasta 10' para exponer sus puntos de vista. Un fallo de los organizadores. 

Uno pretendía tener una postura algo intermedia: entiendo que sobran muchos pinos de Sierra Escalva, no todos, incluso de las zonas con abundante regenerado de tejos, acebos y servales, y entendería cierta pérdida de plántulas o pequeños brinzales (¿no podían haberse trasplantado?) pero no comprendo que siendo especies catalogadas no se tenga más cuidado con ellas y más cuando a mi el área de Conservación Natural me prohibió herborizar estando contratado por el área de Educación Ambiental para hacer el Catálogo florístico de la zona (¿que idea de conservación natural tienen?, o de ¿como se hace un estudio florístico?, y luego autorizan lo que autorizan). Era además una ocasión para llamar la atención sobre otras especies más amenazadas en la región de Madrid existentes (e incluso extintas) en la zona, hablar de la necesidad de los estudios florísticos, de la necesidad de corregir el catálogo de especies protegidas, etc. [presentación].

A pesar de todo se expusieron algunos argumentos razonables por parte de Gregorio Montero (justificando la necesidad general de la explotación forestal y de las claras) o de Juan Ignacio García (sobre los beneficios a medio plazo de las mismas aunque afectara a brinzales, que el uso de la maquinaria pesada usada era lo mejor en estas zonas aterrazadas, pues permite cortar y sacar los pinos hasta 6 m de la vía de saca sin afectar a más suelo), pero haciendo oídos sordos a los argumentos de Fernando Vasco y Jaime Braschi que la pista realizada había afectado a ejemplares juveniles y adultos que ya habían escapado al diente del corzo, al parecer (?) principal amenaza de la especie, o que puede haber zonas muy concretas donde conviene incluso tener mucho más cuidado. Es curioso un argumento utilizado, el del símil del enfermo en quirófano que luego se recupera a medio plazo (en el caso, decenas de años), para justificar que no hay que valorar ahora la actuación. Pero se puede hacer mejor. Siguiendo el símil, hoy se usan en muchos casos técnicas de lamparoscopia, poco invasivas, donde la recuperación es inmediata. Sobre la pista realizada, todavía no terminada, esperemos que no se complete: hay que seguir presionando para conseguir la confirmación por la administración de su cancelación.

Siendo zonas puntuales uno puede pensar que incluso no hace falta cortar los pinos y desemboscarlos: se pueden anillar unos pocos ejemplares y que las llamadas "plagas" (biodiversidad forestal) hagan el trabajo de favorecer la naturalización de las masas, como hemos visto en muchas otras plantaciones. En fin, uno tiene la impresión que hay cierto sector dentro de la escuela de ingenieros de montes (varios docentes claramente) y de la administración forestal/conservación madrileña donde lo de los catálogos de especies amenazadas es una molestia para hacer la gestión que quieren y lo mejor es ignorarlos. 

Se comentó que se había pedido un Life para "restaurar" dos de los espacios de mayor valor (junto con otras dehesas) de la Sierra del Rincón: el Monte de la Solana y la ribera del Jarama. Si en la Solana sorprende que no existan apenas hayas, habiendo otra flora de gran valor y siendo contiguo al hayedo de Montejo, ¿que falta en la ribera del Jarama?¿acaso los olmos blancos -que no negros- Ulmus laevis, claramente introducidos en la zona central de la Península?. ¿No hay sitios mejores para restaurar?, como todos estos pinares de plantación, aclarados o no.

También fue interesante enterarse que ya había habido un estudio sobre estas tejedas para la Comunidad de Madrid y por la propia asociación de amigos de los Tejos y que debe yacer olvidado en algún cajón, sino perdido. Es necesario publicar/divulgar los estudios a riesgo de impactos mayores por ignorarlos.

viernes, 16 de marzo de 2018

Conferencia-debate sobre gestión y conservación de la ladera del Mosquito (Sierra del Rincón)




Presentación: el Director de la E.T.S. de Ingeniería de Montes, Forestal y del Medio Natural, D. Germán Glaría Galcerán abrirá la jornada.

Ponencia: La Tejeda de la Ladera del Mosquito: primeros datos del censo efectuado por AATT entre abril de 2017 y febrero 2018. Por D. Fernando Vasco Encuentra. Presidente de AATT.


Ponencia: no solamente tejos: la regeneración natural en el monte de la Solana. Por D. Jaime Braschi. Vicepresidente de AATT.

Ponencia: D. Luis Gil, Catedrático y director del G.I. Genética, Fisiología e Historia Forestal de la UPM.

Ponencia: D. Juan Ignacio García Viñas, Dr. Ingeniero de Montes y Profesor titular de Universiad del departamento de Sistemas y Recursos Naturales de la UPM.

Ponencia: D. Gregorio Montero. Exinvestigador del INIA y expresidente de la Sociedad Española de Gestión Forestal.

Ponencia: Proyectos de actuación de la Comunidad de Madrid en las Fuentes del Jarama orientadas a la mejora de la biodiversidad, por la Consejería de Medio Ambiente, Administración Local y Ordenación del Territorio. Comunidad de Madrid. (Se han cursado invitaciones a la CAM: áreas de Conservación de Montes, Flora y Fauna y Educación Ambiental. A día de hoy aún no hemos recibido respuesta).

DEBATE: ¿qué hacer con los pinares de repoblación en los espacios protegidos.
Moderador: D. Daniel Pablo de la Cruz Sánchez-Mata. Catedrático de Botánica, Facultad de Farmacia, UCM, Presidente de la Sociedad Española de Geobotánica.
Intervendrán en el debate, entre otras personas, D, Antonio López Lillo, D. Helios Sainz Ollero, D, Emilio Blanco Castro, D. Rodrigo Balaguer y personas que se encuentren en el acto, tanto de las tres áreas invitadas de la Consejería, como del público asistente.

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