miércoles, 13 de mayo de 2020

Fasciaciones

[Actualizado 15/06/2020]
El 18 de mayo se celebra el día internacional de la fascinación por las plantas, aunque parece ser cada dos años y éste no toca. De todas formas la fecha me sirve de escusa para hablar de fascinantes fasciaciones en las plantas. Estas son deformaciones del crecimiento de los tallos, que crecen como aplastados (del latín fascia, venda o faja) dando formas monstruosas o teratológicas. Son conocidas de antiguo (ya descritas por Limneo en el siglo XVIII*) y aparecen e multitud de especies, herbáceas o leñosas. En nuestros campos son relativamente frecuentes en las vivoreras o "chupabeles" del género Echium y me da la impresión que aparecen más en primaveras lluviosas. Normalmente afectan a plantas aisladas pero a veces se ven varias plantas cercanas afectadas. Por ejemplo, en 2018 fueron muy abundantes y además de algunos ejemplos abajo señalados los había frecuentes en descampados del norte de Madrid, prados de Colmenar Viejo, Bustarviejo o La Cabrera...


Echium plantagineum Bustarviejo 14/6/2013
Otros ejemplos del entorno de Moralzarzal y La Cabrera
Echium vulgare Navalafuente 24/5/2018


Lo tengo observado en diversas familias además de las Boragináceas (Echium) como Crucíferas (Myagrum perfoliatum en Campos del Paraíso de Cuenca**), Compuestas (Carduus carpetanus, Andryala integrifolia, Santolina rosmarinifolia, Chondrilla juncea, Lapsana communis, aunque estos dos últimos ejemplos son algo desviantes, ver fotos abajo), Crasuláceas (Umbilicus rupestris), Escrofulariáceas (Linaria nivea, Verbasccum pulveruletum -observaciones no propias-), Ranunculáceas (Ranunculus bulbosus subsp. aleae), Oleáceas (Fraxinus angustifolius), Simaroubaceae (Ailanthus altissima), Casuarináceas (Casuarina sp. en ejemplar cultivado en Gran Canaria)...

Andryala integrifolia Valdemanco, 1/5/2020
Carduus carpetanus Colmenar Viejo 18/5/2018


Lapsana communis Alameda del Valle 10/07/2018
Chondrilla juncea Bustarviejo 12/08/2012


Umbilicus rupestris, Valdemanco 22/5/2020
Ranunculus bulbosus subsp. aleae Prádena del Rincón 13/05/2016



Linaria nivea Lozoya 23/06/2014
Verbascum pulverulentum, Guadalix de la Sierra 14/06/2020, Foto Ángel Alfageme. Otros ejemplos de Extremadura en comentarios).

Fraxinus angustifolius Valdemanco 3/12/2017
Ailanthus altissima Bustarviejo 24/2/2014

En varios pueblos de Segovia se conocen por "varas de San Blas" las que aparecen en fresnos, a las que se atribuye propiedades mágico-religiosas, según nos cuenta Emilio Blanco (1998). Un caso similar (por las implicaciones mágico-religiosas), aunque muy espectacular (mirar la foto del artículo) se describe sobre ágaves en México (Madrigal & Díaz 1991).

Las primeras noticias en España parecen ser las realizadas sobre Quercus coccifera en Aragón (Pardo 1902), Echium vulgare, Lilium candidum, Euonymus [europaeus], Retama sphaerocarpa, Philadelphus coronarius y Citrus limomum en Granada (Diez 1908) y las descripciones en Salvia verbenaca en Baeza (Dantín 1910 y 1911) y en Cytisus arboreus subsp. catalaunicus en Valvidrera, Barcelona (Pujiula 1931), siendo realmente difícil encontrar casos más recientes en publicaciones científicas.

Hay algunas formas de plantas ornamentales donde se aprecian estas deformaciones crestadas como en cactus, euforbias suculentas o la llamada cresta de gallo (Celosia argentea fma. cristata).

En algunos casos se ha señalado que síntomas parecidos son causados por la bacteria (Mycobacteria) Rhodococcus fascians, aunque ésta parece provocar principalmente "agallas foliosas" o formas parecidas a las escobas de brujas (Putnam and Miller 2007), a veces también denominadas incorrectamente fasciaciones. Más recientemente parecen apuntarse otros microorganismos como los fitoplasmas (Spallino et al. 2017).

Escoba de brujas en Pinus pinaster. Lozoyuela 3/03/2018. Crecimiento anómalo con proliferación de ramas cortas denominado a veces, impropiamente, fasciación.


¿Conoces más casos, particularmente de la Sierra de Guadarrama?

* Ver Dicionario de Botánica de Pio Font Quer 1953 o ediciones posteriores.

** Con pliego depositado en el herbario del Real Jardín Botánico de Madrid (MA): Baonza, Ferrero & Medina 27-06-2004 MA-737770.

miércoles, 11 de marzo de 2020

Trabajos de 2019

Dentro de los trabajos florísticos publicados en 2019 cabe destacar dos autores: Rubén Bernal y Miguel del Corro.

El primero, incansable prospector de la sierra entera, particularmente de la comarca de Manzanares, ha sacado un listado de citas de interés donde se pueden destacar Corydalis intermedia, Epipactis fageticola, Lathyrus clymenum, Lathyrus filiformis, Nymphaea alba, Orchis laxiflora, Potentilla pyrenaica, Ribes alpinum, Ribes petraeum, Stachys bizantina, Streptopus amplexifolius entre otras (Bernal 2019).

Miguel del Corro, centrado en la Sierra de Hoyo, ha sacado dos publicaciones, la detección del hidrófito invasor Limnobium laevigatum novedad para la Península (del Corro et al. 2019) y un listado de citas de interés entre las que se pueden destacar Erodium brachycarpum, Iberis ciliata subsp. contracta, Iris lutescens, Isoetes durieui, Lathyrus clymenum, Orchis laxiflora, Ranunculus sceleratus, Scutellaria galericulata o Umbilicus heylandianus (del Corro 2019). Puedo señalar que de la última especie, la cita que realicé en 2001 de un individuo aislado en Bustarviejo, ha muerto hace ya unos años y no he encontrado más individuos por la zona.

Un trabajo también ingente, centrado en la provincia de Segovia y su orquidoflora, es el realizado por Teófilo Martín-Gil y Jaime Gila-Marazuela (2019). Aportan algunas citas de interés para la Sierra de Guadarrama como Coeloglossum viride y Orchis x gennarii.

Cabe mencionar también la aparición en 2019 de la addenda 2017 al libro Rojo de la flora vascular española (Moreno et al. 2019) que ha tratado algunas especies presentes en la Sierra de Guadarrama (con la categoría de amenaza): Apium repens (DD), Erodium paularense (EN), Euphorbia nevadensis subsp. nevadensis (NT), Gentiana lutea (LC), Luronium natans (EN) y Spiranthes aestivalis (NT).


Por mi parte he podido realizar un catálogo de flora vascular del pequeño municipio de Madarcos, a pesar de lo cual he encontrado 664 especies entre las que destacan Rubus vestitus, Hieracium aragonense, Galium debile, Trifolium bocconei, Cota triumfetti, Thapsia nitida, Geranium divaricatum, Buglossoides incrassata o Potentilla supina (Baonza 2019, ined.).

Buglossoides incrassata Madarcos, 30/04/2019

Unas pruebas más de la necesidad de prospección constante, incluso la Sierra de Guadarrama o la Comunidad de Madrid, y de la necesidad de actualizar el obsoleto catálogo de flora protegida madrileño.

Además de otros estudios sobre especies exóticas o ecológicos, es de destacar el trabajo sobre las aguas subterráneas de la Sierra de Guadarrama (Yélamos et al. 2019), por explicar un hábitat de gran interés como son los manantiales de la zona.

lunes, 3 de febrero de 2020

Humedales de la Sierra Norte de Madrid

En este día de los humedales de 2020, me permito colocar un informe sobre los humedales de la Sierra Norte madrileña que presenté durante la fase de información pública para la elaboración del Plan Integral de Recuperación y Conservación de los Ríos y Humedales de la Comunidad de Madrid. Este plan ha deparado dos documentos: el Plan de actuación sobre humedales catalogados de la Comunidad de Madrid (enero 2018, borrador) y la Estrategia de Recuperación y Conservación de los Ríos de la Comunidad de Madrid (febrero 2018). Además parece que se está estudiando la ampliación del catálogo. Es de notar que muchos de estos humedales, tanto los ya catalogados como los propuestos a catalogar por diversas entidades, son humedales artificiales, donde prima su interés (ornito)faunístico, ignorando los más interesantes humedales naturales (lagunas temporales mediterráneas, turberas). Muy significativo es que en la ficha sobre la Laguna de Valdemanco, en el primero de los documentos, se resuelva que su estado ecológico es "malo", pues al muestrearse cuando estaba seca los indicadores usados para determinar el estado ecológico no se aplican. Obviamente mala es la metodología (o su aplicación obtusa) usada para caracterizar un humedal estacional.

En fin aquí va el texto que les adjunté y veremos si se tiene en cuenta para ampliar el catálogo [se ha omitido la localización exacta de los humedales destacados] :

SOBRE LOS HUMEDALES DE LA SIERRA NORTE DE MADRID

Jorge Baonza Díaz, 29 de abril de 2018


Uno de los problemas que enfrenta cualquier plan o estrategia de gestión o conservación en Madrid es la mala cartografía de los hábitats o de la vegetación disponible. El problema no se aborda convenientemente pues los estudios cartográficos generalistas se basan mucho en la fotointerpretación y poco en el trabajo de campo que realmente permite caracterizar los hábitats. Esto es particularmente señalado en dos importantes tipos de hábitats de humedales por su pequeño tamaño: las lagunas o humedales temporales mediterráneos y las turberas, que por sus pequeñas dimensiones han pasado desapercibidas o englobadas dentro de otros hábitats más extensos (generalmente pastizales). Incluso siendo hábitats de Interés Comunitario prioritario, ni siquiera se han considerado bien en los LICs, ahora ZECs, por la falta de estudios específicos, por lo que la representación de los mismos ha sido minusvalorada e incluso “tergiversada” cuando se consideran que son buenas manifestaciones del primero las orillas de los embalses artificiales, hábitats con pobres y peculiares comunidades vegetales, distinta de la característica del hábitat de interés comunitario y sin la fauna característica. En el caso de los ríos el problema afecta a los cauces menores (arroyos) peor estudiados que los ríos pero que pueden presentar comunidades bien conservadas frente a los ríos, generalmente más alterados.

Otro de los problemas para la valoración de los espacios es la ausencia de una normativa actualizada y específica. El catálogo regional de espacies amenazadas, establecido por Decreto 18/1992, está muy anticuado (para la flora vascular, véase por ejemplo Baonza 2016, Martínez et al. 2017) y no existe un catálogo de hábitats de interés regional que corrija la aplicación de la directiva 92/43/CEE a estas escalas. Así esta directiva y su transposición a escala nacional enfrenta graves inconsistencias como priorizar hábitats abundantísimos como los pastizales mediterráneos frente a los abedulares por ejemplo.

Algunos antecedentes  importantes para el estudio de los humedales madrileños serranos son:

- La vegetación de ribera de los ríos carpetanos de la cuenca del Jarama (Lara & cols. 1996), aunque falta inventarios de la mayoría de arroyos.
- Los humedales de la vertiente madrileña de la Sierra de Guadarrama (García 2008), donde se incluyen criptohumedales (sin lámina de agua libre) pero con poca atención a las lagunas más temporales por analizar sólo la vegetación perenne.
- El inventario de los ecosistemas acuáticos leníticos del antiguo Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares (García 1994), que aunque de una zona colindante a la Sierra Norte, revela como un proyecto específico permite detectar gran parte de estos hábitats, aunque es muy pobre la descripción de la vegetación y fauna.
- La descripción de la vegetación de los pilancones pluviales (Baonza 2009), primer estudio de este peculiar tipo de laguna temporal mediterránea, sobre roquedos, en la región.

Por este motivo se apuntan aquí algunos humedales naturales de la Sierra Norte que han pasado desapercibidos y presentan algunos problemas de conservación a veces por sobrepastoreo (aunque cierto pastoreo parece necesario para su conservación) y, por ser ignoradas en PGOUs, en algún caso serios riesgos de amenaza de urbanización o instalación de infraestructuras. Hay que señalar que no es una relación exhaustiva a falta de estudios específicos. Apenas se señalan algunas charcas, temporales o permanentes, derivados de la extracción de áridos o rocas. Solo si son cercanos a humedales naturales. Desde el punto de vista de la flora y vegetación estos humedales artificiales suelen tener un interés muy limitado, por falta de madurez o por su mayor profundidad y orillas abruptas, carecen de las comunidades más características de los humedales temporales mediterráneos.

Lagunas estacionales mediterráneas

Laguna de Valdemanco: laguna ya incluida en el catálogo de humedales madrileños, destaca la presencia de Juncus heterophyllus o Eleocharis quinqueflora (Baonza et al. 2013), juncal de Schoenoplectus lacustris en la zona más profunda, orillas con comunidades de Isoetes velatum, etc. Cerca  se haya una charca por extracción de áridos de interés para anfibios.

Laguna de Villavieja. Incluible en el hábitat 3160 lagos y estanques distróficos naturales, con la principal población conocida en la Sierra Norte de Utricularia australis, también con Juncus heterophyllus (Fernández 1988) su estado de conservación actual se desconoce, afectada por sobrepastoreo y urbanización (contigua a la urbanización del Tercio de la Laguna).

Las Lagunas de Navalafuente. Someras lagunas con comunidades de Isoetes y donde se ha destacado la presencia de Eryngium galioides e Isoetes setaceum (Baonza et al. 2013). Se hayan colindantes con zonas urbanizadas e incluso afectadas por la realización de instalaciones deportivas.

Laguna de El Enebral  en El Vellón: una de las mejores praderas de Isoetes (I. velatum, I. setaceum) de la zona (Baonza et al. 2013).

Laguna de Navalmadero en Bustarviejo, laguna temporal con una importante población de Eleocharis uniglumis, única localidad confirmada para la especie en la región (Baonza et al. 2013).

Los pilancones pluviales, frecuentes en los principales afloramientos graníticos y a veces gneisicos, a veces con comunidades vegetales diversas según la dimensión del sedimento y la profundidad que alcanzan: desde comunidades de Crassula vaillanti a praderas de Isoetes velatum o comunidades enraizadas pero flotantes de Callitriche brutia y/o C. stagnalis (Baonza 2009). Las mejores manifestaciones de la Sierra Norte se hayan en Bustarviejo: Peña Ladrón (30TVL4120), entorno de Peña el Búho y del Cancho Bajero (30TVL4121), El Berrocal (30TVL4222) y Valdemanco (30TVL4426). También de interés en Guadalix (30TVL4110, 4210 y 4209), La Cabrera (30TVL4924), Lozoyuela (30TVL4526), Madarcos (30TVL5343) y Puentes Viejas (30TVL5241).

Laguna de la dehesa de Ana Gutiérrez en Prádena del Rincón: única laguna natural de la Sierra del Rincón, de carácter estacional, presenta comunidades de Alopecurus aequalis, etc.

Otras lagunas sin datos publicados pero que presentan comunidades vegetales de interés (como praderas de Isoetes) son: Lagunas de Matatorejo en la Dehesa de Roblellano (tres cubetas por lo menos) y lagunilla de la Dehesa Boyal (al N además algunas cubetas por extracción de arena) de La Cabrera; laguna de Navalengua en Bustarviejo; los Lagunazos de Cabanillas de la Sierra, muy amenazados por urbanización; lagunas en la nava entre Guadalix y Navalafuente (30TVL4316 y alrededores). Fuera de la Sierra Norte, en Colmenar Viejo y junto al casco urbano se ha encontrado un lagunazo con Myosurus minimus, especie rarísima en Madrid.


Turberas

Turbera de Los Trampales de Rascafría
La mejor turbera de la región no esta incluida en ningún parque o reserva natural (si en el ZEC de la Sierra Norte) a pesar del gran valor que presenta, destacando Epipactis palustris, Menyanthes trifoliata o Eriophorum latifolium (Fernández 1988, Baonza et al. 2006, ver: https://florasierraguadarrama.blogspot.com.es/2012/09/turbera-de-los-trampales-de-rascafria.html). Se encuentra amenazado por la extracción de agua para el abastecimiento de la urbanización adyacente y drenajes laterales de caminos y prados.

Turbera de El Badén de Bustarviejo (30TVL3921), con interesantes poblaciones de Eriophorum latifolium, Potamogetom polygonifolius y Utricularia minor (Baonza 2007). En entorno hay algunos charcos temporales mediterráneos.

Turberas de Canencia entorno al Prado del Toril (30TVL3323), Collado Cerrado-Puerto de Canencia (30TVL3625 y menormente en 3624), Collado Abierto (30TVL3825) y laderas de Cabeza Cervunal en Canencia (30TVL4026) y Garganta de los Montes (30TVL4126) con interesantes poblaciones de Potamogetom polygonifolius y/o Utricularia minor entre otra flora turbosa (Baonza 2007 y datos inéditos).

Zona turbosa (“mire de transición”) de la cabecera del Arroyo Carretas en Valdemanco: Tenía una una importante población de Menyanthes trifoliata (Baonza et al. 2003, 2007), muy menguada en la actualidad y con fuerte colonización por sauces.

Turberas de las Tollas del Berrueco (30TVL4926), donde destaca la presencia de Eleocharis multicaulis, única localidad confirmada para la especie en la región (Baonza et al. 2013) y Potamogetom polygonifolius y Utricularia minor entre otra flora turbosa (Baonza 2007).

Turberas del entorno del puerto del Cardoso en Montejo de la Sierra (30TVL5849), con flora turbosa frecuente como Drossera rotundifolia o varios Carex spp.

Enclaves higroturbosos de La Puebla de la Sierra (30TVL6136, 30TVL6135, 30TVL6236 entre otras): pequeños enclaves dispersos entre jarales con especies como Eleocharis quinqueflora, Lobelia urens, Drosera rotundifolia y Spirantes aestivalis.

Arroyos de interés

En la Sierra Norte de Madrid se encuentran algunos arroyos de gran interés florístico, destacando los que tienen alisedas (hábitat de Interés Comunitario prioritario) como:

Arroyo del Valle y afluentes principales (Bustarviejo, Miraflores): único arroyo de la región que cuenta con alisedas en zonas bajas y medias y abedulares en tramos medio altos, además de numerosas especies amenazadas en la región como Corylus avellana, Viburnum opulus, Geum rivale, Primula acaulis, Astrantia major (Baonza et al. 2013) etc. Las alisedas se han visto afectadas aparentemente por vertidos sin depurar de instalaciones ganaderas en Bustarviejo y Miraflores.

Arroyo Gargüera (Bustarviejo Navalafuente): a pesar de recibir las aguas poco depuradas de Bustarviejo, presenta interesante aliseda aguas abajo de la depuradora mencionada, con viejos ejemplares.

Arroyo Albalá (Valdemanco, Navalafuente, Cabanillas de la Sierra): Muy interesante aliseda. Problemas con vertidos no depurados de Valdemanco y arrastre de sedimentos de canteras contiguas de la misma localidad.

Arroyo Jóbalo (Lozoyuela, Puentes Viejas, El Berrueco): Otra importante aliseda en su tramo bajo y fresnedas en el medio alto.


Referencias

Baonza Díaz, J. 2016. Flora vascular de interés conservacionista en la Sierra de Guadarrama. Algunas consideraciones previas. Conservación Vegetal 20: 13-16.

Baonza, J. 2009. Vegetación de las pilas o pilancones de La Sierra de Guadarrama y La Serena (España). Anales del Jardín Botánico de Madrid 66(1):109-129.

Baonza, J. 2007. Algunas plantas raras en la Comunidad de Madrid. Nuevas citas y revisión corológica. Botanica Complutensis 31: 87-95.

Baonza, J.; L. Medina y O. Montouto. 2006. Conservación de una planta medicinal y de turbera, Menyanthes trifoliata, en España y en la Comunidad de Madrid. Conservación Vegetal 10:11-13.

Baonza, J., L. Medina & O.M. Montouto González. 2003. Cartografía corológica ibérica. Aportación 125. [Menyanthes trifoliata L.]. Botanica Complutensis 27:165-215.

Fernández González, F. 1988. Estudio florístico y fitosociológico del Valle del Paular (Madrid). Tesis doctoral, Fac. Biología, Universidad Complutense de Madrid.

García Avilés , J. 1994. Ecosistemas acuáticos leníticos del Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares. Inventario y tipificación. Serie Documentos nº 13. Centro de Investigaciones Ambientales de la Comunidad de Madrid. 111 pp. + anexos.

García Sánchez-Colomer, M. 2008. Medio abiótico, composición florística y diversidad en humedales montanos mediterráneos (Sierra de Guadarrama). CEDEX. Madrid. 275 pp.

Lara, F., Garilleti, R. & Ramírez, P. 1996. Estudio de la vegetación de los ríos carpetanos de la cuenca del Jarama. CEDEX. Centro de Estudios de Técnicas Aplicadas. 270 pp. Madrid.

Felipe Martínez García, Claudia Fuentes Fernández, Ignacio Ramos Gutiérrez y Juan Carlos Moreno Saiz. 2017. Revisión del catálogo de flora Protegida de la Comunidad Autónoma de Madrid. Conservación Vegetal 21: 18-19.


domingo, 25 de noviembre de 2018

Concluye el proyecto de evaluación del cambio global en la flora de los robledales

Se ha terminado formalmente (queda pendiente análisis más completo y publicación de resultados) el proyecto "El cambio climático y la composición florística de los hábitats: ¿ha habido ya cambios en el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama" que se ha centrado en valorar el cambio en la composición florística de los robledales de Quercus pyrenaica, o rebollares, como se señaló en una entrada anterior. Se auna así el interés de evaluar la incidencia del cambio climático en zonas de montaña y en bosques, particularmente en estos bosques de carácter submediterráneo y cuyas principales masas mundiales se encuentran en España.

La propuesta propone detectar el cambio producido en estos bosques mediante el estudio de la variación en la composición florística del cortejo, aprovechando el valor indicador de las plantas vasculares de la variación climática (recordemos que los pisos de vegetación se definen por la variación de las comunidades vegetales) y tal vez de otros fenómenos asociados al cambio global como la creciente nitrificación de los ecosistemas. A tal fin se han repetido unos 30 años después los inventarios que realizó Federico Fernández González, dentro de su tesis sobre flora y vegetación del valle del Paular (Fernández 1988, parte publicada en 1991), el estudio más completo sobre estos bosques en la Sierra de Guadarrama. 


El resultado principal encontrado, de momento, ha sido una reducción en algunas especies especialistas (nemorales) como las gramíneas Melica uniflora o Brachypodium sylvaticum, y el incremento en cobertura de algunas pratenses como los tréboles (Trifolium pratense, T. repens).

Un resultado colateral ha sido el hallazgo de nuevas especies para la flora madrileña (Linaria repens, Verbascum lychnitis, Pisum sativum subsp. elatius) y nuevas localidades para especies muy raras (Pyrola minor, Ranunculus valdesii, Rosa coriifolia, etc.),  lo que habla de la necesidad de seguir estudiando la flora existente en el Parque Nacional y su zona periférica de protección.


Referencias

Informe en SEBiCoP.
Baonza Díaz, J. 2018. El cambio climático y la composición florística de los robledales de Quercus pyrenaica de la Sierra de Guadarrama. Conservación Vegetal 22 [en prensa].

Reseña en la página del Parque Nacional.

Este trabajo amparado por SEBiCoP se realizó con el apoyo del Ministerio de Transición Ecológica a través de la Fundación Biodiversidad, en su convocatoria sobre estudios relacionados con los impactos del cambio climático 2016, con la colaboración del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama de la Comunidad de Madrid.



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domingo, 26 de agosto de 2018

Chaetonychia cymosa (L.) Sweet


Para reparar un poco que tengo algo algo abandonado el blog, voy a dedicar la entrada a una minucia poco conocida de la que he encontrado nuevas poblaciones este verano: Chaetonychia cymosa (se lee "kaetonikia kimosa"). Por no aparecer, no aparece en las recientes guías de Madrid, Sistema Central ni Parque Nacional (Grijalbo 2016, Luceño et al. 2016 y García & Allué 2016).

Chaetonychia cymosa es una pequeña planta (hasta 7 cm altura) de la familia de las cariofiláceas, propia de suelos silíceos descarnados con algo de encharcamiento invernal, aunque de desarrollo relativamente tardío para su diminuto porte, por lo que se la observa viva hasta entrado el verano. Otros pequeños terófitos (plantas anuales) con los que convive (Juncus capitatus, Radiola linoides, etc.) aparecen por esas fechas ya completamente secos.

Chaetonychia cymosa. Lozoyuela, 29/07/2018.


Se trata del único representante del género, de ahí su original aspecto, aunque en obras antiguas se incluía en el género Paronychia. Es propio de la región Mediterránea occidental y en la Península Ibérica aparece dispersa igualmente por la zona oeste (Soriano 1990, en Flora Iberica). Está más citada en Madrid de lo que señalé en 2015: 29 citas recoge la tesis sobre flora de las bases de datos de Madrid (Martín 2016). Muchas más citas que las recogidas en las bases de datos en internet (anthos.es, gbif.org) a las que hay que sumar la propia de La Puebla (Baonza et al. 2015). En Segovia anthos.es la señala en Becerril (Mayor 1975) y Cantalejo (Romero & Rico 1989). Aparece por zonas basales de la sierra, incluido el actual Parque Nacional en La Pedriza (Ruiz et al. 1982), y en zona de arcosas de la campiña. No parece superar los 1250 m en la sierra de Guadarrama.

sábado, 26 de mayo de 2018

Los robledales de la Sierra de Guadarrama: ¿ha cambiado su composición florística con el cambio global?

Se ha iniciado un proyecto de investigación para evaluar si el cambio climático ya ha afectado a los hábitats naturales, particularmente si ha habido un cambio en la composición florística de los robledales del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama y su entorno.Lo ha presentado SEBiCoP con el apoyo de la Fundación Biodiversidad, del Ministerio para la Transición Ecológica, y del Centro de Investigación, Seguimiento y Evaluación del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama de la Comunidad de Madrid. El proyecto se enmarca en el tratamiento científico de los riesgos e impactos del cambio climático en las comunidades naturales, junto con su seguimiento, mejorando el conocimiento de los componentes y la evaluación de su estado de conservación. La propuesta propone detectar el cambio producido en los principales hábitats de la Sierra de Guadarrama mediante el estudio de la variación en la composición florística de las comunidades vegetales. A tal fin se están repitiendo los inventarios sobre los robledales del Valle del Paular (Fernández 1988) para detectar cambios en los cortejos de flora vascular acompañante. Se pretende aprovechar el valor indicador de las plantas vasculares de la variación climática (recordemos que los pisos de vegetación se definen por la variación de las comunidades vegetales) y tal vez de otros fenómenos asociados al cambio global como la creciente nitrificación de los ecosistemas. 

Pisos de vegetación del Valle del Paular:
Peñalara desde Rascafría

Esta aproximación al fenómeno del cambio global contaría con la ventaja de obtener resultados desde el primer año del proyecto, frente a otro tipo de propuestas, como la instalación de parcelas para su seguimiento futuro, que requiere de financiación a largo plazo y hace incierta su viabilidad. Por contra, se enfrenta a la mayor dificultad de interpretación de las posibles variaciones en la composición de las comunidades y a las limitaciones temporales del proyecto, a finalizar los trabajos de campo en junio de 2018.

De la revisión efectuada desde el inicio del proyecto (diciembre de 2017) se ha seleccionado evaluar el cambio en la composición florística de los robledales de Quercus pyrenaica. Son estos los principales bosques de la Sierra de Guadarrama, propios del piso medio (suprasubmediterráneo), caducifolio, propio de las montañas silíceas del occidente del Mediterráneo y hábitat de interés comunitario. Otros autores ya han estudiado con una metodología semejante el cambio en los pastizales de cumbre (Jiménez et al. 2014).


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