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miércoles, 11 de marzo de 2020

Trabajos de 2019

Dentro de los trabajos florísticos publicados en 2019 cabe destacar dos autores: Rubén Bernal y Miguel del Corro.

El primero, incansable prospector de la sierra entera, particularmente de la comarca de Manzanares, ha sacado un listado de citas de interés donde se pueden destacar Corydalis intermedia, Epipactis fageticola, Lathyrus clymenum, Lathyrus filiformis, Nymphaea alba, Orchis laxiflora, Potentilla pyrenaica, Ribes alpinum, Ribes petraeum, Stachys bizantina, Streptopus amplexifolius entre otras (Bernal 2019).

Miguel del Corro, centrado en la Sierra de Hoyo, ha sacado dos publicaciones, la detección del hidrófito invasor Limnobium laevigatum novedad para la Península (del Corro et al. 2019) y un listado de citas de interés entre las que se pueden destacar Erodium brachycarpum, Iberis ciliata subsp. contracta, Iris lutescens, Isoetes durieui, Lathyrus clymenum, Orchis laxiflora, Ranunculus sceleratus, Scutellaria galericulata o Umbilicus heylandianus (del Corro 2019). Puedo señalar que de la última especie, la cita que realicé en 2001 de un individuo aislado en Bustarviejo, ha muerto hace ya unos años y no he encontrado más individuos por la zona.

Un trabajo también ingente, centrado en la provincia de Segovia y su orquidoflora, es el realizado por Teófilo Martín-Gil y Jaime Gila-Marazuela (2019). Aportan algunas citas de interés para la Sierra de Guadarrama como Coeloglossum viride y Orchis x gennarii.

Cabe mencionar también la aparición en 2019 de la addenda 2017 al libro Rojo de la flora vascular española (Moreno et al. 2019) que ha tratado algunas especies presentes en la Sierra de Guadarrama (con la categoría de amenaza): Apium repens (DD), Erodium paularense (EN), Euphorbia nevadensis subsp. nevadensis (NT), Gentiana lutea (LC), Luronium natans (EN) y Spiranthes aestivalis (NT).


Por mi parte he podido realizar un catálogo de flora vascular del pequeño municipio de Madarcos, a pesar de lo cual he encontrado 664 especies entre las que destacan Rubus vestitus, Hieracium aragonense, Galium debile, Trifolium bocconei, Cota triumfetti, Thapsia nitida, Geranium divaricatum, Buglossoides incrassata o Potentilla supina (Baonza 2019, ined.).

Buglossoides incrassata Madarcos, 30/04/2019

Unas pruebas más de la necesidad de prospección constante, incluso la Sierra de Guadarrama o la Comunidad de Madrid, y de la necesidad de actualizar el obsoleto catálogo de flora protegida madrileño.

Además de otros estudios sobre especies exóticas o ecológicos, es de destacar el trabajo sobre las aguas subterráneas de la Sierra de Guadarrama (Yélamos et al. 2019), por explicar un hábitat de gran interés como son los manantiales de la zona.

jueves, 13 de julio de 2017

Incluyen el hayedo de Montejo en el Patrimonio Mundial de la Humanidad, mientras denuncian graves daños en su entorno por trabajos forestales agresivos

La Unesco ha incluido en la lista del Patrimonio Mundial de la Humanidad al hayedo de Montejo, dentro del grupo de "Hayedos primarios de los Cárpatos y otras regiones de Europa" (12 de julio de 2017).

Ciertamente este es uno de los principales valores de la reserva de la Biosfera de la Sierra del Rincón (pero no el único), por los rodales de hayas y robles, con importante número de pies singulares y flora nemoral (de sotobosque) de gran interés en la región. Así, en una comunicación presentada al 8 Congreso de la Biología de la Conservación de Plantas (Herrero et al. 2017) se ha presentado la evaluación de la población de Narcissus pseudonarcissus existente en el mismo, especie catalogada en peligro de extinción en Madrid, superando los 28.000 ejemplares.

Hayedos y robledales del "Hayedo de Montejo", 22/08/2016

Este caso ilustra uno de los males (no el peor) del obsoleto catálogo madrileño: desviar la atención a especies no prioritarias. Este narciso cuenta con varias y nutridas poblaciones en la región, incluso dentro de la reserva las más abundantes seguramente son las existentes en La Puebla, pero al estar en la máxima categoría del catálogo regional ha merecido un esfuerzo cuantioso por el grupo de la escuela de Montes que investiga en el hayedo desde hace años. En otra comunicación propia al mismo congreso (Baonza 2017) presento un listado de la flora de interés presente en la Reserva, incluidas las especies catalogadas o señaladas por otros autores como a catalogar, incluyendo muchas más amenazadas que el narciso pero también varias de ellas que realmente no parecen amenazadas pero se deben estudiar para ver que categoría de amenaza regional tienen.
Narcissus pseudonarcissus subsp. portensis de La Puebla,
localidad con abundantes poblaciones del mismo.

El hayedo de Montejo además de ser el único hayedo (varios rodales) de la Comunidad de Madrid, presenta como flora de mayor interés varias especies nemorales y/o higrófilas junto a los cauces y algunas zonas higroturbosas, destacando: Fagus sylvatica, Quercus petraea, Betula pubescens, Betula pendula, Corylus avellana, Ilex aquifolium, Sorbus aucuparia, Sorbus aria, Taxus baccata, Lonicera xilosteum, Aconitum napellus, Paris quadrifolia, Lathraea squamaria (única localidad madrileña), Neottia nidus-avis, Epipactis fageticola, Epipactis microphylla, Equisetum hyemale, Hepatica nobilis, Lilium martagon, Ajuga pyramidalis, A. reptans, Scrophularia alpestris, Stellaria nemorum, con muchas violetas algunas únicas en Madrid (Viola parvula, V. reichenbachiana) etc. Algunas especies citadas en el antiguo catálogo (Hernández et al. 1983) parecen extintas en este monte: Hordelymus europaeus, Doronicum pardalianches, Botrychium lunaria, Quercus robur (con citas inciertas), Ulmus glabra, Fraxinus excelsior, Anagallis tenella. Alguna de estas especies se han encontrado en zonas cercanas de la propia reserva, lo que demuestra que no solo el sitio del hayedo es importante para la reserva y la propia Comunidad de Madrid.

Sin embargo los trabajos forestales en su entorno no parecen tener el cuidado que debieran en una zona Reserva de la Biosfera y con gran importancia para la Comunidad de Madrid, dañando a especies amenazadas, según denuncia Ecologistas en Acción. También en El Guadarramista.



viernes, 29 de julio de 2016

Nuevas especies para Madrid y la Sierra del Rincón

Este año se va a concluir la primera prospección del conjunto de la Reserva de la Biosfera de la Sierra del Rincón para inventariar su flora vascular. Es la segunda parte de un trabajo iniciado e interrumpido en 2011 y que va a permitir tener un catálogo florístico en base a trabajo de campo, y no un simple listado de especies a partir de las citas bibliográficas como había hasta ahora (Cuevas et al. 2005). Esto se suma a la actualización del catálogo del hayedo de Montejo por investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid, único paraje de la reserva que ya contaba con un estudio previo de su flora vascular (Hernández Bermejo et al. 1983). Por lo que a mi me toca, a pesar de que es una prospección preliminar (no se visitan todas las cuadrículas de 1km2, lo que debiera de ser 3 o más veces para elaborar un atlas de la flora), se han encontrado interesantes novedades para la flora de la Reserva e incluso para la Comunidad de Madrid. Algunos de los resultados de la fase de 2011 ya fueron publicados (Baonza 2012, 2014, Baonza et al. 2015 y en parte 2013). Concluida la fase de campo de 2016, y a falta de identificar todos los pliegos recolectados, se pueden destacar las novedades provinciales:

Trifolium aureum: La Hiruela, especie ya recolectada años antes por investigadores del Jardín Botánico de Madrid en el mismo municipio (Leopoldo Medina, comunicación personal). En la Península ibérica las poblaciones más cercanas de este trébol europeo se encuentran en Pirineos y Picos de Europa.

Geranium bohemicum: también de la Hiruela, encontrado un único individuo no herborizado. Geranio muy raro en la Península, señalado una vez de la Sierra de Guadarrama (Valsaín).

Verbascum lychnitis, de Montejo de la Sierra. Aunque existen citas de este gordolobo de Madrid del s. XIX, Flora Iberica (2009) no la señala de esta provincia.

Y dos gramíneas encontradas en La Puebla de la Sierra: Melica humilis (encontrada también fuera de la reserva en el municipio de Patones) y Gastridium phleoides, ambas más frecuentes en la mitad sur peninsular.

Trifolium aureum. La Hiruela, 6-07-2016
Geranium bohemicum. La Hiruela 15/06/2016

Otras especies de interés novedosas para la reserva son desde un árbol, el mostajo Sorbus latifolia, a muy diversas herbáceas: Ophioglossum azoricum, Anemone palmata, Salvia aethiopis, Pimpinella saxifraga, Centaurea toletana, Monotropa hypopitys, así como nuevas poblaciones de Allium scorzonerifolium, Streptopus amplexifolius, Klasea nudicaulis, etc.

Centaurea toletana. La Hiruela 15-06-2016.
Allium scorzonerifolium. La Puebla 27-05-2016

Incluso en el mejor estudiado hayedo de Montejo se han encontrado interesantes novedades provinciales como Epipactis microphylla (Bárbara Herrero, comunicación personal).

Estos estudios revelan que el conocimiento sobre la flora de la Comunidad de Madrid dista de ser suficiente, aunque pasa por ser una de las provincias mejor estudiadas, principalmente por la multitud de referencias existentes. Temo que se ha confundido la cantidad con la calidad: muchos trabajos son antiguos, anteriores a la inconclusa Flora Iberica (1986-actualidad) que facilita la identificación y corrige errores de identificación/distribución aunque a escala de provincia; siguen siendo relevantes trabajos de los siglos XVIII y XIX por la falta de trabajos más modernos, y muchos trabajos son estudios cuyo objetivo no era conocer toda la flora de un sector, municipio, UTM 10x10 Km o paraje de la provincia, por lo que aunque aporten múltiples observaciones su interés para conocer toda la flora es más limitado. Tendríamos un buen conocimiento si contáramos con catálogos más o menos exhaustivos de diversas (o casi todas) las partes de la provincia. En tal caso es obvio que la recopilación de todos ellos aportaría una visión completa de la flora provincial. Pero la realidad es que tal tipo de catálogos parciales se cuentan con los dedos de una mano. En el caso de la Sierra de Guadarrama, donde son extensibles estas consideraciones, y particularmente en la vertiente madrileña, sólo contamos con la tesis del Valle del Paular (Fernández González 1988, inédita), el municipio de Torrelodones (Gabriel y Galán 2004), el afloramiento calizo de Soto del Real-El Vellón (Gómez y Moreno 1997) y el muy antiguo de la zona del Escorial (Secall 1903). En la parte castellano-leonesa, destacan los trabajos para ámbitos muy extensos y que desbordan la propia sierra (y ya se sabe que quien mucho abarca...) de las cuencas de los ríos Eresma, Pirón y Cega (García Adá 1995) y Duratón (Romero & Rico 1989), así como el catálogo de Valsaín (Martínez 2005, con enmiendas en Baonza 2014, ambos inéditos).

La explicación de esta carencia de estudios locales se debe a que los catálogos florísticos han perdido interés académico, por no proporcionar publicaciones importantes ("de impacto" internacional) a los investigadores, y las administraciones regionales y locales no les interesa/no saben conocer el patrimonio que gestionan, lo que es especialmente preocupante en Espacios Naturales Protegidos: ¡la Reserva de la Biosfera de la Sierra del Rincón puede ser uno de los primeros de Madrid y su entorno que tenga un catálogo actualizado!

Estos datos inciden además en lo absolutamente anticuado que está el catálogo regional de especies amenazadas madrileño (Decreto 18/1992) y que además podemos juzgar como inoperante: ni siquiera ha servido para conocer el estado de conservación de las especies ahí incluidas. Este catálogo se basa principalmente en la flora considerada rara por entonces, como ésta es la flora peor detectada, cambia sustancialmente con la mejora del conocimiento. Indicador de ello es el que la flora conocida en aquella fecha para Madrid fuese de 2.141 especies (Ruíz de la Torre et al 1982), mientras la estima más reciente la eleva a 3.066 taxónes -incluidas 419 especies cultivadas no naturalizadas (Martín 2015), en gran parte por la detección de especies raras, además de algunas incorporaciones de flora exótica. Como apuntó Mario García París (2010) ¿como es posible conservar una especie amenazada si ni siquiera se sabe que existe?.

Agradecimientos: A los agentes forestales Ángel Quirós y Javier Herraiz por las facilidades para prospectar la reserva e incluso ayudar en la detección de alguna de las plantas de interés. A los gestores de la reserva, del área de Educación Ambiental de la Comunidad de Madrid, por promover la financiación de este estudio a cargo de todos los madrileños.

Referencias

Publicado similar en ambientum.com de11-08-2016.

viernes, 30 de agosto de 2013

Revisión del Catálogo

He subido un catálogo revisado, que supone una actualización de nomenclatura, fundamentalmente a partir de los borradores de Flora Iberica disponibles en internet, con cambios en Liliaceas (p.ej., el frecuente Asphodelus aestivus pasa a A. serotinus), incorporación de algunas especies o subespecies que habían pasado desapercibidas en anteriores búsquedas en Anthos.es, etc. Realmente casi todos los meses desde que colgué la primera versión he hecho alguna corrección al mismo, generalmente añadiendo alguna nueva especie, y difícilmente se puede dar por completamente depurado el presente, tanto por nuevos hallazgos como por los cambios taxonómicos (de clasificación) que se realizan (principalmente con la todavía inconclusa Flora Iberica, pero también con otros trabajos que actualizan algunos géneros, lo que no es de estrañar si pensamos que el primer volúmen de Flora Iberica fué de 1986 y la taxonomía y conocimiento de las especies no para). Además los avances en la clasificación de las plantas obliga a revisar críticamente muchas citas antiguas, como las señaladas por confirmar.

Lo ideal sería abordar un estudio completo de la flora del territorio, con prospección sistemática, y ni aún así se podrá dar por concluido, siempre estará en revisión. Es sintomático que las principales referencias sigan siendo trabajos algo antiguos que distan de estar superados (Rivas Martínez 1963, Fernández González 1988, García Adá 1990, etc.), siendo o parciales (los dos segundos citados) o de todo el ámbito pero con poca intensidad de prospección (el primero). 

De la complejidad de la tarea es reflejo el caso de Bustarviejo, municipio de SE de la Sierra de Guadarrama, de poco más de 57 Km2 y comprendido entre los 865 y 1862 m., sólo con litologías silíceas (rocas graníticas y gneísicas fundamentalmente). Aunque he publicado algunas citas de interés de la localidad desde hace años (Baonza 2000, 2001, 2004, 2007, 2009, Baonza et al. 2013), todavía no he hecho una recolección sistemática. Así, aunque de momento llevo contabilizadas 893 especies o subespecies (algo menos de la mitad de las citadas para la Sierra de Guadarrama), todavía creo que me faltan algunas. Por ejemplo especies poco conspicuas o de géneros ricos en especies (TrifoliumVulpia, varias Cariofiláceas, ...), o precisar la/s subespecies presentes o incluso la especie en el caso de algunas que se han "dividido" recientemente en varias y sólo conozco ciertamente una. Por ejemplo el caso de lo que antes se lamaba Stipa lagascae: de las tres especies parecidas citadas de la Sierra de Guadarrama, lo poco que he mirado últimamente de Bustarviejo parece todo de Stipa clausa, no pudiendo estar seguro si hay alguna más como la propia S. lagascae o S. juncea

Además, aunque creo que tengo el término muy pateado, todos los años encuentro algo realmente novedoso (no porque no me hubiera fijado antes), a veces de gran interés para toda la Sierra, como este mismo año: Alchemilla coriacea (otra localidad a añadir a las citadas en Baonza et al. 2013), Circaea lutetiana (las únicas citas de la Sierra de Guadarrama son del s. XIX, Lázaro Ibiza 1893) o Geranium divaricatum (considerado extinto en Madrid, del que he encontrado un ejemplar al final de la estación, por lo que siendo una especie anual tendré que comprobar en años venideros si realmente cuenta con una población mínima). 

Conozco más especies representadas por ejemplares únicos (Erica australis, Arctostaphyllus uva-ursi -ambas en Baonza et al. 2013-, Rhamnus lycioides, Coronilla minima subsp. minima) que introducen la cuestión de su importancia: ¿últimos restos de poblaciones más abundantes? o ¿especies adventicias o efímeras en Bustarviejo, que algún año llegan a establecerse pero cuando muera el ejemplar presente desaparecen de la localidad?. En el caso de las especies propias de zonas calizas parece que éste sería el caso, como ocurrió con un ejemplar de la orquídea  Ophrys speculum, que conocí durante varios años en Bustarviejo. En el caso de los arbustos calcícolas señalados (Rhamnus lycioides, Coronilla minima) su duración será mayor, pero difícilmente formarán poblaciones estables. En otros casos es difícil saber, e incluso afecta a otras especies de las que he podido constatar su desaparición en Bustarviejo, al morir los individuos aislados que conocía: Pedicularis schizocalyx, Umbilicus heylandianus, Ulex europaeus (citadas en alguno de los artículos mencionados) o Adenocarpus hispanicus, de la que había un único viejo ejemplar en el Collado de Bustarviejo y que fué cortado recientemente.

El único ejemplar de Adenocarpus hispanicus en Bustarviejo fué desbrozado en 2011 (foto poco anterior, del 23 de abril). Situado en El Collado, a 1250 m, en el cruce de la Cañada Real Segoviana con el Camino del Pinar (de Rascafría), contaba con un tronco de unos 8 cm de diámetro. Probablemente representaba un caso de dispersión a larga distancia por ganado trashumante o trastermitante por cualquiera de los dos caminos, desde Somosierra o Rascafría, donde hay abundantes codesos.

Luego están las alóctonas, de las que uno no sabe donde poner el límite: ¿todas las cultivadas tradicionalmente (sin tener ciertamente idea de la antiguedad de la tradición)?, las cultivadas recientemente en las huertas?, actualmente en nuevo auge, ¿y las las ornamentales? igualmente con especies tradicionales o recientes. De todas éstas a veces se encuentran ejemplares naturalizados o realmente plantados en el campo, pero tal vez no se pueden considerar poblaciones (están lo que viven los ejemplares, sin reproducirse, aunque en el caso de árboles o arbustos puedan vivir muchos años. Y el límite entre alóctona y autóctona en la localidad no siempre es claro, como con Salsola kali, propia de zonas calizas, que aparece en Bustarviejo efímeramente (?) en las cunetas de la carretera (¿dispersión favorecida por los vehículos o por el reparto de sal?, acción que además crearía las condiciones apropiadas para que esta especie se establezca de forma estable, como parece ocurrir en la A1). 


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