jueves, 2 de mayo de 2013

Más plantas de la Sierra de Guadarrama

Va a salir publicado en Ecología 25 (Jorge Baonza y Felipe Martínez, con la colaboración entre otros de Rubén Bernal, Juan Antonio Durán y Emilio Blanco, 2013) un artículo donde se citan nuevas especies para la Sierra de Guadarrama y la Sierra del Rincón, asi como se contribuye a mejorar el conocimiento de la distribución de otras especies de interés e incluso de algunas muy frecuentes como la encina, pero en lugares poco habituales. Algunas ya estaban en el catálogo que acompaña este blog (señaladas como vistas vivas, v.v.) y otras son realmente nuevas, en este caso principalmente de Valsaín, gracias a las aportaciones de Felipe Martínez. Este caso revela uno de los problemas actuales que presenta la investigación florística en España: este tipo de trabajos ha perdido importancia para el curriculum de los investigadores, donde solo importan las publicaciones con elevado impacto (casi siempre en revistas internacionales, donde las citas locales no tienen cabida) y las administraciones, que son las que debían de promover este tipo de trabajos, especialmente en las áreas protegidas, tampoco los fomentan demasiado y menos su divulgación. De hecho las citas de Valsaín son el resultado de un trabajo terminado en 2005 que permanece inédito (salvo las citas más relevantes incorporadas a este artículo), o como los estudios para el PORN de la Sierra de Guadarama de Castilla y León, con una importante trabajo de campo (Fernández et al. 2010) han quedado ocultos (fueron colgados en internet pero ya lo han quitado y no sabemos si su publicación está prevista) o como el estudio de la flora de la Reserva de la Biosfera de la Sierra del Rincón ha quedado parado a mitad de camino por los actuales recortes, a pesar de los importantes resultados que se encontraron en la primera parte (Baonza 2012). Sorprende que todavía los principales espacios naturales protegidos no cuenten con un catálogo florístico actualizado (frecuentemente sólo recopilaciones de citas no siempre muy precisas y generalmente antiguas) y menos con un buen conocimiento de la distribución de las especies, por lo menos las de interés (amenazadas, exóticas invasoras, etc.), cuando sería básico el conocimiento de la biodiversidad que albergan. Produce sonrojo el consultar los datos que se vierten en algunas páginas web de estos espacios, que reflejan la ignorancia existente.

El trabajo aborda además (aunque de forma limitada) el tema de la conservación de las especies amenazadas y de la propia Sierra de Guadarrama, no limitado al Parque Nacional en ciernes. En futuras entregas de este blog habrá que seguir ampliando estos temas.

Sabinar de Canencia, una de las nuevas citas de Juniperus thurifera aportada
Encinas en lo más profundo del Valle del Paular, no señaladas previamente

El listado de las especies tratadas en el artículo (una mezcla de especies de interés, exóticas naturalizadas y cultivos tradicionales o parientes próximos silvestres) es: Acer pseudoplatanus, Aconitum napellus, A. vulparia, Actaea spicata, Alchemilla alpina, A. coriacea, A. xanthochlora, Allium schoenoprasum, Antirrhinum meonanthum, Arctostaphyllus uva-ursi, Astrantia major, Betula pendula, B. pubescens, Carex paniculata, Cedrus atlantica, Cephalanthera rubra, Cota triumfettii, Cotoneaster lacteus, Cupressus arizonica, Cystopteris viridula, Cytisus striatus, Dryopteris dilatata, Eleocharis multicaulis, E. quinqueflora, E. uniglumis, Epilobium alsinifolium, Equisetum hyemale, Eragrostis curvula, Erica australis, Eriophorum latifolium, Eryngium galioides, Galium odoratum, Geum rivale, Gymnocarpium dryopteris, Hedera maroccana, Isoetes histrix, I. setaceum, Juncus heterophyllus, Juniperus thurifera, Larix decidua, Laserpitium eliasii, Laurus nobilis, Linaria repens, Lonicera japonica, Luzula sylvatica, Lycopodiella inundata, Mahonia aquifolium, Monotropa hypopitys, Ophioglossum azoricum, O. vulgatum, Osmunda regalis, Paris quadrifolia, Phyteuma spicatum, Picea abies, Pinus ponderosa, P. uncinata, Potentilla rupestris, Primula acaulis, Prunus cerasifera, P. cerasus, P. × gondouinii, Pseudotsuga menziezii, Pycreus flavescens, Pyrus nivalis, Quercus ilex, Q. petraea, Q. × trabutii, Q. × diosdadoi, Ranunculus ophioglossifolius, Ribes rubrum, Rumex arifolius, Rumex longifolius, Scutellaria minor, Stachys sylvatica, Streptopus amplexifolius, Ulex europaeus y Viburnum opulus.

1 comentario:

  1. Pues sí, es una verdadera pena que trabajos realizados en el 2005 con fondos estatales, no hayan visto aún la luz y que en el mejor de los casos sólo sean consultables como favor.
    Ya estoy deseando ver ese Ecología.
    Un saludo

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